La sociedad está del revés

Ya desde ahora, desde el principio de este post, os digo que lo que pienso ahora que soy madre, respecto a la crianza, tiene poco o nada que ver con lo que pensaba antes de tener a mi hijo. Mis opiniones se han modificado y ahora tienen una base en la que apoyarse después de leer y leer libros, a favor y en contra de los mismos temas, creo así que tenga razón o no, almenos lo que sí tengo es mucha más información. Y desde mi nuevo horizonte de madre, lo que me está quedando cada vez más claro es que la sociedad está como mínimo del revés y un poco loca. Si no, cómo es que pasa lo que pasa con las bajas maternales en España.

Conozco chicas que aún queriendo ser madres, atrasan y atrasan el momento por miedo a que las despidan del trabajo, por supuesto alegando otras cosas. Conozco madres que temen coger la baja maternal entera por miedo a lo mismo. Conozco otras madres que aún pudiéndose permitir económicamente una excedencia no lo hacen por miedo a que las dejen en la calle o les hagan la vida imposible de vuelta al trabajo.

Pero a ver, ¿no son nuestros hijos el futuro?, ¿no son ellos los que sustentaran esta sociedad?. No serán ellos los que ¿hagan posible que esos que nos echan tengan una jubilación?…. ¿entonces? , ¿a qué estamos jugando?.

El otro día vi la entrevista que le hicieron a Eulalia Torras de Beà en Singulars, y antes había leído la que le hicieron en La Contra de la Vanguardia, el mensaje que más “duele” es que los niños no deben ir a la guarderia hasta los tres años, no deberían separarse de los padres hasta entonces. Lo primero que una hace cuando oye eso es protegerse y decir, bueno, es una opinión, pero la excusa de la “opinión” se te va al garete cuando la buena señora habla de que está sobradamente demostrado como interfiere ese tiempo temprano de separación en el cerebro de nuestros hijos.

Nos quejamos de que los adolescentes de ahora son agresivos, que no tienen referentes, ni ganas de hacer nada con su vida. Son los hijos de los padres de la sociedad moderna, la que no tiene tiempo para nada, tampoco para los niños, compensando la falta de atención con juguetes, videojuegos, dinero.

¿Porque no empezamos a hacer las cosas bien de una vez? Todos queremos una sociedad sana, con individuos sanos, responsables, empecemos por el principio, por los que ahora son bebés, empecemos por darles el tiempo y la atención que merecen. Estos dias he firmado el Manifiesto propuesto por Eulalia Torras de Beà, en este documento firmado por profesionales entre ellos médicos, pediatras, psicologos, se propone un tiempo mínimo de baja maternal/paternal de dos años. Se me hace muy difícil de creer que algún día sea realidad, pero si no nos empezamos a mover nosotros el Estado no moverá por propia iniciativa ni un dedo por nosotros.

Cuantos más seamos, más fácil será hacer real este manifiesto, empecemos por crear la necesidad, por exigir lo que nuestros hijos necesitan, por ellos, por nosotros, por la sociedad entera que necesita individuos con menos problemas emocionales, como ansiedad, depresión, y que además representan menos coste económico. Buscando el bien de los nuestros procuramos el bien de todos. Niños felices y seguros, nos darán el regalo de una sociedad mejor.

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¿Hasta los dos años?

Si habeis decidido dar pecho a vuestros hijos, y ya andais por los cinco o seis meses de teta en exclusiva, supongo que como yo, habreis empezado a escuchar comentarios tipo: ¿Y cuando piensas empezar a darle papilla? o ¿todavía le das teta?, ¿cuando se la vas a quitar?…. etc, etc, etc.

OMS y UNICEF recomiendan mínimo dos años de lactancia, es un buen respaldo para ese tipo de comentarios, por si acaso no es bastante para vuestros detractores y necesitais más , mirad el cuadro que adjunto, que curioso que desde la antiguedad aparezcan dos años mínimos de teta para nuestros antepasados.

Mi segunda madre

Hoy quiero y necesito rendir homenaje a una gran mujer, es mi tia, pero para mi siempre ha sido algo más, siempre que hablo de ella digo que es mi segunda madre. Y lo de segunda es sólo porque no me parió.

Esta mujer se quedó viuda hace 55 años con tres niños, el más pequeño de meses, y el mayor apenas tenía 5 años, a todos les dió el pecho y tuvo aún presencia de ánimo para amamantar a un cuarto niño, un sobrino que perdió a su mamá apenás nació. Las mujeres entonces era raro que trabajaran, pero trabajó, vaya si trabajó, porque siempre fue una familia humilde, pero en vez de salir a trabajar fuera, se llevó el trabajo a casa, para poder así cuidar a sus hijos, acompañarles durante el día y cuando empezaron el colegio ser quien les ayudara con deberes y merienda, y lo más importante ser los brazos a los que acudir en busca de cariño, consuelo, amor. Resistió y defendió como una loba la familia que eran, aguantando las presiones que recibía, pobladas de “buenas” intenciones para que cediera en adopción a alguno de sus hijos, porque eran “demasiada” carga para una mujer sola. Siempre dijo que eran cuatro y que si estaba sola y con cuatro niños era porque Dios sabía que ella podía con eso, y vaya si pudo. Pudo con sus tres hijos y con mucho más.

Me crió a mi, todos mis veranos tienen su aroma, mezclado con el olor a salitre, libertad y libros. En su casa pasé de los tebeos a los libros, su hijo pequeño, mi primo, con el que me llevaré eternamente 13 años, me hizo el cambiazo, ofreciendome un libro y desde entonces la lectura ha sido mi mejor refugio y mi más asiduo entretenimiento. Junto a aquella familia descubrí la lectura, el gusto por la naturaleza, la libertad de largos días de verano en un camping. Nunca podré agradecerle toda aquella generosidad, que intuyo placentera también para ella.

Crió a sus nietos, un chico y una chica, ahora ya treintañeros, y finalmente una pequeña adolescente, que estoy segura la adora tanto como nosotros. Y estos días me decía que le sabía mal estar tan mayor, que le hubiera gustado cuidar a mi hijo.

Esta gran, inmensa mujer, hoy está de duelo, ayer murió uno de sus hijos, el pequeño, y hoy hemos ido todos a acompañarla en el dolor. Vestida de negro, con sus eternos pantalones, comedida como siempre, aguantaba las lágrimas aunque alguna se le escapaba. Hoy desde mi nueva condición de madre, la miraba a los ojos, mientras le cogía las manos y entendía que no puede haber dolor más grande que el de una madre que pierde a su hijo, sentía nuestras energías entrelazadas, no por el tiempo pasado juntas, no por el cariño que nos tenemos, sino porque las dos somos madres y por primera vez la entendía. Y a través de esa energía intentaba acariciar a esa madre herida, impotente ante esa amargura, decía bajito, a quien le decía que el dolor pasará, “hoy no puedo”.

Mi madre querida, no conocía a Carlos Gonzalez, ni a Rosa Jové, ni había leído libros, pero no hizo falta, crió a sus hijos con mucho amor, puede que no tuvieran el juguete de moda, ni la ropa de marca, ni la tele que los demás tenían y que ellos veían desde la ventana en la ventana del vecino, pero jamás les faltó su madre.

Hoy en medio del dolor, flotaba otro sentimiento amor, puro amor, de sus hijos, de sus nietos, de sus sobrinos, de todos los que hemos tenido el honor, el placer, la dicha de sentirnos acariciados por su presencia a lo largo de nuestra vida.

Cielo, mamá, no puedo quitarte el dolor, la amargura que tu decías, solo puedo hoy, escribir estas pocas lineas y decirte desde el fondo del alma: GRACIAS.

La leche esta en la cabeza

Prolactina y oxitocina y FIL son las hormonas que regulan la producción de la leche. La prolactina y la oxitocina se secretan en la hipófisis como respuesta a la estimulación del pezón. La prolactina actúa sobre las células secretoras de la mama, estimulando la secreción de leche, y la oxitocina sobre las células mioepiteliales, provocando su contracción y la eyección de la leche.

Así, de un modo coloquial, la prolactina es la encargada de producir leche, las mamadas frecuentes aunque breves, estimulan mejor la producción de leche que las tomas largas pero poco frecuentes. Durante la noche, tanto los niveles basales como los picos de prolactina son más altos, por eso las tomas nocturnas son importantes para el mantenimiento de la lactancia.

Y la oxitocina es la que hace que nos salga la leche “a chorro”, ni siquiera hace falta que el bebé esté succionando, basta con pensar en él, acariciarlo, oirlo llorar, para que se desencadene el reflejo de eyección y que si no estás preparada, mandes la camisa a lavar, cuando te la acabas de poner. El miedo y la preocupación pueden inhibir temporalmente el reflejo de eyección de la leche, pero basta con que lamadre se siente tranquilamente a dar el pecho para que la leche vuelva a salir.

El verdadero problema es que, hoy en día, cuando la bajada de la leche es un poco lenta, cuando el niño llora y se enfada, la madre recurre rapidamente al biberón, muchas veces con la muestra gratuita de leche que e entregaron al salir del hospital. Es el biberón y no la preocupación, lo que acaba por destruir la lactancia materna. (que por cierto entregar muestras gratuitas de leche artificial está prohibido)

La oxitocina es también llamada la hormona del amor y está implicada activamente en nuestra vida sexual, empezando por el orgasmo, siguiendo en el parto, sin ella y las contracciones que provoca no podríamos parir y finalmente de nuevo en la lactancia, haciendo que nos enamoremos de nuestros hijos, provocando esos instintos maternales que nos devuelven a nuestra parte más femenina y animal, en la que somos lobas protectoras y amorosas.

FIL o Factor Inhibidor de la Lactancia, y se encarga de regular la producción de la leche. Si el niño mama mucho, extrae el inhibidor, y se produce mucha leche, si el niño mama poco, el inhibidor permanece en el pecho, y se produce poca leche. La velocidad de producción de leche es directamente proporcional a lacantidad de leche extraída en a toma anterior. De ese modo, la producción de leche  se adapta perfectamente a las necesidades del lactante, de una toma a otra y separadamente para cada pecho.

Y de nuevo pienso, la leche está en la cabeza, y no ya, porque realmente las hormonas que la generan estén físicamente en la cabeza, sino porque no creo que nada asegure mejor una feliz lactancia que el convencimiento personal de que puedes dar el pecho, que tendrás suficiente leche, que tu leche es buena, buenísima, la mejor, que no te tiene porqué doler, y que vas a gozar dando el pecho.

Hablo por mi, cuando digo que me hace muy feliz, darle el pecho a mi hijo y hablo por todas las sonrisas que se iluminaron en el ultimo dia de curso, cuando Eulália Torras dijo una frase genial “cuanto más das el pecho más tiempo quieres darlo” ¿verdad?. Y ella debe saberlo bien porque seis años dando el pecho a su hijo es todo un récord 🙂

*El texto en cursiva está extractado del “Manual practico de lactancia materna” de Carlos González

Raquel Tasa

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Os recomiendo….

Estoy muy liada estos dias y el peque reclama más que nunca, en cuanto empiece a gatear voy a ser yo la que vaya corriendo detrás de él.  Y como voy muy liada y me sabe mal dejar tan abandonado el blog, al menos os recomiendo dos artículos que he leído hoy y que me parecen especialmente interesantes.

El primero es de el blog “El parto es nuestro” y nos habla de lo importante que es la lactancia materna, tan importante que gracias a ella se salvan vidas, el título es ese mismo “Amamantar salva vidas y ahorra dinero”.

El segundo es de “Sant Feliu – Lactancia materna” a su vez cogido de “Alba lactancia materna“, y nos explica como y cuando ha de ser la “Alimentación complementaria” , que a mi me viene genial porque estoy a punto de empezarla y además hace una crítica de la publicidad que sin pedirla nos llega hasta casa. Basta ya de tanto cartel, folleto, anuncio en pro de la leche de continuación verdadero engañabobos.

La próxima entrada prometo que será toda mía 🙂