Mujer, madre….

Hagamos un pacto

Sin duda las mujeres, además de mujeres o precisamente por serlo somos muchas más cosas. Hasta ahora para mi, ser mujer era eso: ser mujer, un detalle, una circunstancia. La regla, un rollo que había que aguantar cada mes, tener pecho, bueno, a veces podía resultar agradable y durante años más que agradable fue un verdadero incordio, demasiado exuberante para mi gusto. Todo lo que me hacía especificamente femenina, no había tenido mucha importancia.

Después llegó la maternidad, mucho después de todo, mucho más tarde de lo que creía con mis apasionados viente años, pero llegó. Por aqui tengo la prueba de ello, dando pequeños grititos y aprovechando hasta las cortinas para ponerse de pie. Y con la maternidad llegué de nuevo yo.

Nunca entendí lo de “mujer realizada”, era una expresión que no tenía sentido, no le veía “el qué”, ahora sí, ahora me siento una “mujer realizada”. Podría morir ahora mismo y sabría que mi vida tiene sentido (te suena Caro? ), “solo” por el hecho de haber creado una nueva vida, y no cualquier vida, sino la vida de mi hijo, ohh si, son obviedades, ¿lo són?. Cada cual se realiza a su manera, para mi el trabajo ha sido un trámite, un modo de ganar dinero, a menudo monótono, aburrido, el hecho de ser mujer, no me ha aportado apenas nada, no he estado conectada con mi esencia femenina, ni sabía que existía, algo llamado así. El ser madre me ha devuelto a mi misma, a mi misma…mejorada.

Mujer realizada, es una mujer que vive la vida intensamente?, que despierta con la mirada ilusionada?, entonces soy una mujer realizada.

Mi mejor trabajo, lo que hago mejor en el mundo, lo que nadie más que yo puede hacer es criar a mi hijo, (bueno, su papá también tiene mucho que decir a este respecto ) estamos hechos el uno para el otro, y por eso pretendo hacerlo intensamente, no dejar pasar estos años empleandome en otra cosa que no sea él. Y me parece increible estar diciento esto, porque tantas veces he dicho lo contrario, tantas veces he dicho que una mujer tiene que ser “dueña” de ella misma, sumergirse en la vida laboral como si le fuera la vida en ello, bueno, pues rectifico, para mi, lo mejor es estar con mi hijo.

Para las demás lo mejor será aquello que elijais, y estará bien, si es lo que os nace del corazón. No hay normas en esto de ser madre, somos muchas, tan diferentes, tan iguales, cada una con sus circunstancias, con su modo especial de ver la vida.

Mujeres, si. Mujeres, especiales, terrenales, divinas y a veces, las mujeres somos Madres, amorosas, comprensivas, juguetonas, y sí, alguna vez también nos permitimos dejarnos acunar por el desaliento para renacer de nuevo en la sonrisa de nuestros hijos.

(Os invito a seguir una polémica sana que se ha generado a partir de un articulo en Tenemos Tetas, es un poco largo, pero no tiene desperdicio)

Las Diez Claves de la Lactancia Materna

El placer de mamar

  1. Amamanta pronto, cuanto antes, mejor. La mayoría de los bebés están dispuestos a mamar durante la primera hora después del parto, cuando el instinto de succión es muy intenso. Amamantar precozmente facilita la correcta colocación al pecho.
  2. Ofrece el pecho a menudo día y noche. Hazte a la idea de que pasarás mucho tiempo amamantando a tu bebé durante estas primeras semanas. Un recién nacido normalmente mama entre 8 y 12 veces en 24 horas. No mires el reloj y dale el pecho cada vez que busque o llore, sin esperar a que “le toque”. Así establecerás un buen suministro de leche.
  3. Asegúrate de que el bebé succiona eficazmente y en la postura correcta.
  4. Permite que el bebé mame del primer pecho todo lo que desee, hasta que lo suelte. Después ofrécele el otro. Unas veces lo querrá, otras no. Así el bebé tomará la leche que se produce al final de la toma, rica en grasa y calorías, y se sentirá satisfecho.
  5. Cuanto más mama el bebé, más leche produce la madre. Es importante respetar el equilibrio natural y dejar que el bebé marque las pautas, mamando a demanda. No es necesario sentir el pecho lleno; la leche se produce principalmente durante la toma gracias a la succión del bebé.
  6. Evita los biberones “de ayuda” y de suero glucosado. La leche artificial y el suero llenan al bebé y minan su interés por mamar, entonces el bebé succiona menos y la madre produce menos leche.
  7. Evita el chupete, al menos durante las primeras semanas, hasta que la lactancia esté bien establecida. Un recién nacido ha de aprender bien cómo mamar del pecho, y tetinas artificiales como el biberón o el chupete pueden dificultar este aprendizaje.
  8. Recuerda que un bebé también mama por razones diferentes al hambre, como por necesidad de succión o de consuelo. Ofrecerle el pecho es la forma más rápida de calmar a tu bebé.
  9. Cuídate. Necesitas encontrar momentos de descanso y centrar tu atención más en el bebé que en otras tareas. Solicita ayuda de los tuyos.
  10. Busca apoyo.  Tu grupo más cercano de Lactancia Materna, tiene la información y el apoyo que toda madre lactante necesita.

© La Liga de la Leche Internacional 2005

Una vacuna natural, indolora, y dulce como la miel

Dar el pecho para mi, sobretodo está siendo un placer pero es que además tiene ventajas por todos lados, para el bebé, para nosotras. Y además es ecológico 100 por 100.

Os cito algunos párrafos de “Nuestros hijos y nosotros” de Meredith F.Small, referidos a la leche materna.

“El calostro primero, la leche materna después -verdaderas famacias antivirales y antibacterianas-, crean una buena forma de protección intermedia entre la vida prenatal y la niñez, época en que se desarrolla en plenitud el sistema inmunológico, alrededor de los cinco años de edad.”

“Hacia os cuatro meses de edad, los bebés alimentados con el pecho reciben alrededor de medio gramo de anticuerpos por día, mediante la leche de su madre”

“Puesto que la principal causa de mortalidad infantil en el mundo entero son las bacterias intestinales y respiratorias, la transferencia de inmunidad de la madre al hijo es casi la única protección que la mayoría de los bebés tienen contra un mundo lleno de virus y bacterias”

“Hay pruebas de que, en los bebés que toman el pecho, el sistema inmunológico madura antes y con más potencia que en los alimentados artificialmente. Por ejemplo el calostro ayuda especificamente a retirar el meconio. También puede ser que la inmunidad proporcionada por la leche materna, en general, libre al bebé de luchar tan pronto con el medio, con lo cual el organismo puede crecer con maor celeridad. En otras palabras: la alimentacion materna es una manera eficiente de transferir sustancias nutritivas y protectoras, hasta el momento en que el sistema inmunológico del niño esté maduro.”

Pues eso, quien da más. Es gratis, dulce, no hace daño y a nuestros peques les encanta 🙂