Nacer y renacer

Hoy hace un año, un veintiseis de Octubre recién estrenado con solo 26 minutos de vida, traía consigo a mi hijo.  Nacía él y renacía yo, aunque todavía no era consciente de eso.

Lo veo dormir, aqui tendido a mi lado, siento su respiración, su latido que tantas veces he buscado en las noches desde que nació temerosa de perderlo, lo miro y no puedo evitar que las lágrimas acudan a mis ojos y rueden libres por mis mejillas, ese llanto liberador que tantas veces he disfrutado este año, en el que todo, irremediablemente todo, gloriosamente todo, ha cambiado.

Es perfecto, mi niño es perfecto, como todos, ni más ni menos que todos, pero este es el que nació de mis entrañas, al que arrulló mi paso, mi corazón, mi alma, durante nueve meses, al que acaricié a través de mi barriga hermosa y tensa, lloro porque en él me he recuperado a mi misma, a la niña que fuí, a la adulta que se sentía perdida.

Mentiría si dijera que todo fue sobre ruedas, no, no fue así, no fue un parto bonito, sino una cesárea de la que me he perdonado, porque gracias a ella hoy la maternidad, el deseo de ayudar a quienes gozan de esa experiencia forma parte de mi, la lactancia no empezó de un modo suave y placentero, lloraba de dolor sin saber porque aquello que debía ser tan fácil, me resultaba tan difícil, pero gracias a eso, hoy soy asesora de lactancia, así que bien está, y aún así, no podía imaginar otra forma de vivir la maternidad que no fuera dando el pecho, y mi niño y yo encontramos la manera de recuperar el tiempo perdido en aquellas primeras y cruciales horas después del nacimiento, para enamorarnos y alimentarnos el uno del otro, y ahora seguimos disfrutando los dos, ahora sí, disfrutando de una lactancia que se prolongará en el tiempo lo que nos apetezca a ambos.

No fué un principio ideal, pero fue el nuestro, y a pesar de todo, yo no encontré pesares, no había dolor, ni molestias, ni nada, no había nada, solo mi hijo, yo  y su padre, y una felicidad inmensa que lo cubría todo, una felicidad que sobrepasaba cualquier barrera, que me daba la fuerza para enfrentarme a quien fuera, porque mi hijo me necesitaba, porque de repente yo era tan importante para alguien que no podía defraudarle. Le miraba y no entendía cómo habiamos sido capaces de crear algo así, era el niño más maravilloso del mundo, el nuestro. Miraba a su padre y solo podía susurrarle una palabra: Gracias. Nuestra relación empezó a tener otra dimensión, no diré que nos amaramos más, pero si que desde entonces la siento más sólida, más asentada.

Dicen que cuando un parto es por cesarea una no siente la subida de oxitocina, no sé lo que yo tenía en sangre, no sé que  me pasaba, pero estaba borracha de amor, de agradecimiento…. y un poco así sigo :).

Ha sido un año intenso, mágico, he visto crecer a mi bebé, celebrando cada progreso y teniendo la fortuna de ser testigo de cada avance, el día que cogió el primer objeto, queriendo cogerlo nada de un encuentro casual, llamé a su padre por teléfono para celebrarlo, hemos asistido maravillados a sus primeras experiencias con la comida, el dia que probó el arroz, el que se rebozó toda la cara de plátano, sus intentos de gateo nos hicieron sonreir, y el día que lo consiguió nos miró feliz de poder desplazarse, aii allí empezaron sus pinitos de independencia, que me hicieron sentir feliz de su recién estrenada autonomía y me recordó que cuando amas es importante dejar libertad para ir y venir a placer. Enseguida llegaron los primeros pasos, él solo, sin manos de adultos, él solo, pensé: lo estamos haciendo bien, es independiente, busca ayuda cuando la necesita y cuando no, él solo, y volví a pensar que amar es dejar ir. Ha sido un año de sonrisas, de risas, no recuerdo una época tan larga en mi vida de tanta felicidad.. para los escepticos, solo para los escepticos diré que sí, también han habido agobios, cansancio, algunas veces falta de paciencia, pero aún así, este ha sido un año de inmensa gloriosa felicidad.

Hoy, ha esta hora 12:26, nació mi hijo y renací yo. Porque la que ahora escribe poco tiene que ver con la mujer que se dejó ser gris durante años, y me sabe hasta un poco mal decirlo, pero yo apenas he hecho nada, los nueve primeros meses de vida de mi hijo, me los pasé en un estado de gracia casi permanente, en los que descubrí a una mujer feliz, hermosa, dichosa en su cuerpo, generosa de verdad, sin pedir, sin esperar, una mujer que me gusta mucho, eso fueron los nueve primeros meses, ahora soy yo la que después de haber estado en el paraiso se resiste a volver al mundo y aprende a ser mejor un poco cada día. Porque junto con ese bebé precioso me nacieron las ganas de ser mejor persona para que tuviera la mamá que merece.

¡¡ Feliz cumpleaños mi amor, bienvenido de nuevo a nuestras vidas!!

Raquel Tasa

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Porque dar de mamar sigue siendo lo mejor. Petición de firmas.

“Ninguna leche artificial contiene anticuerpos y la única manera que tiene un bebé humano de inmunizarse en sus primeros meses es a través de la lactancia materna”

“La leche materna cambia a lo largo del día, de las semanas, los meses y los años, adaptándose específicamente a las demandas de cada lactante en particular.”
“Las leches artificiales “aptas para consumo humano”, son eso, aptas, no óptimas”

Se están recogiendo firmas on-line contra el artículo susodicho de El Mundo.

Reproduzco aquí el texto íntegro de la doctora María del Carmen Iglesias de la Cruz que sustenta la petición de firmas, una magnífica recopilación de los argumentos que todos sabemos a favor de la lactancia, con sus referencias científicas.

Gracias, muchas gracias, María del Carmen, por el trabajo de esta recopilación de fuentes, para quienes necesitan demostraciones científicas de lo más obvio del mundo.

Estimado D. Pedro J Ramírez,

Mi nombre es Mª del Carmen Iglesias de la Cruz. Soy Licenciada y Doctora en Farmacia por la Universidad de Alcalá, especialista en Fisiología Humana, Postdoctoral en la University of Pennsylvania (EEUU) y Profesora de Biología Celular e Histología en la Universidad Autónoma de Madrid.

En referencia al Dominical publicado por su periódico el pasado domingo 17 de octubre de 2010, permítame apuntarle lo siguiente:

1.- Es una denigración para la mujer lactante el mismo título del artículo “Madre o vaca”, además de ofensivas las imágenes que lo ilustran. Sepa usted que tanto los seres humanos como los rumiantes pertenecemos a la clase de los mamíferos (Taxonomía básica), pero no somos iguales. ¿O es que ustedes también dudan de si están viendo una vaca cuando ven a una perra amamantar, o a un delfín, o una oveja? La misma equivocación podría darse entre otros dos mamíferos: sus periodistas y las ratas, ambos mamíferos pero sin nada que ver ¿o sí?

2.- Como experta en Fisiología Humana, déjeme darle unos pequeños apuntes sobre cómo funciona el riñón de los seres vivos (ya entenderá por qué hablo del riñón más adelante). Pues bien, básicamente el riñón se encarga de filtrar la sangre de “deshechos” formando así la orina. En la sangre que no se filtra permanecen moléculas de alto valor biológico, por ejemplo, las proteínas, algunas vitaminas, etc. Cuando una persona tiene muchas más sustancias que han de filtrarse, el riñón recibe un sobre-esfuerzo, que generalmente culmina en una insuficiencia renal. Pues bien, la leche de vaca, la que maman los terneros, es mucho más hiperproteica (mayor contenido en proteínas) que la leche humana. Esto es así por las evidentes diferencias en tamaño y, por lo tanto, en necesidades nutricionales, entre los terneros y los bebés humanos. Las leches artificiales “aptas para consumo humano”, son eso, aptas, no óptimas. El proceso de elaboración de estas leches incluye la deshidratación y una des-proteinización, además de otros procesos. La cantidad de proteínas que se consigue eliminar es determinada, de manera que la fórmula final sigue siendo altamente proteica respecto a la leche humana. Así, los riñones de los bebés humanos alimentados con leche de vaca artificial, deshidratada y desproteinizada, trabajan considerablemente más de lo normal, forzando así su función. No es sano ni bueno en ningún sentido hacer trabajar más a los riñones de bebés recién nacidos.

Referencias bibliográficas de esta exposición (algo de lo que su artículo carece, por cierto), en revistas científicas de alto índice científico de impacto, revisadas por pares y con datos de investigación biomédica independiente.
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC1589309/pdf/brmedj01556-0034.pdf
http://www.springerlink.com/content/y5m75xnnr26yvg31/

3.- No existen en el mercado, ni probablemente existan jamás, leches artificiales con anticuerpos. Simplemente es inviable producir en masa leche artificial con anticuerpos humanos, necesarios para la maduración del sistema inmunitario del bebé. Como sabrá, o no, los niños humanos nacen fisiológicamente inmaduros, ya que es el “precio” que hay que pagar por la bipedestación (Trevathan, W.R. 1987. Human birth: An evolutionary perspective. Hawthorne, NY: Aldine DeGruyter). Me explico: nuestra especie, en condiciones biológicas normales, deberíamos tener un periodo gestacional más largo, para poder desarrollarnos por completo. Pero si creciésemos mucho más intraútero, sería imposible salir por donde salimos ya que nuestro canal del parto está evolutivamente más cerrado debido a la bipedestación. Ningún mamífero tiene ni el cuello del útero tan cerrado (para evitar que se nos caiga el feto mientras andamos debido a la gravedad) ni la pelvis tan estrecha como los seres humanos. El hecho de que tengamos que nacer a los 9 meses de gestación implica que nacemos con deficiencias fisiológicas importantes, pero no letales. Nacemos con los sistemas digestivo, nervioso, inmunológico y óseo inmaduros. Pero este hecho no supone mayor letalidad necesariamente, ya que la evolución es muy sabia y se cuenta con el apoyo materno que ofrecen las glándulas mamarias, órganos perfectamente funcionales en la inmensa mayoría de las hembras humanas (como lo son sus hígados, riñones y corazones, todos funcionales). La secreción láctea humana es absolutamente determinante para la maduración óptima en un tiempo óptimo de todos esos sistemas, como explico a continuación.

Sistema inmunológico: la leche materna contiene anticuerpos para proteger al bebé de infecciones, Además es la única fuente posible de anticuerpos de los recién nacidos humanos (y demás especies). Los anticuerpos se absorben en el intestino del bebé por un proceso de transcitosis y en la parte superior de los tractos digestivo y respiratorio (laringe, faringe, esófago, fosas nasales). La absorción de hierro, importante para el correcto funcionamiento del sistema inmune, también es muy superior con la leche materna que con la artificial.
Referencias:
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/17664905
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/3305665?dopt=Abstract;
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/2019919?dopt=Abstract;
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/17269587

En cuanto a la aparición de alergias en los bebés humanos, está científicamente probado que los niños amamantados presentan menos alergias que los niños alimentados con leche artificial: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/3061316%20como como la penosamente habitual dermatitis atópica: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/7564787 o el asma (http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/19227546)

Más controvertido es el estudio de un grupo de investigación de la University of Minnesota en EEUU, publicado en el Journal of the National Cancer Institute, en el cual se presentan evidencias científicas de que la lactancia materna reduce el riesgo de padecer leucemia infantil; y digo controvertido porque faltan datos epidemiológicos, no científicos: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/10528028

Como dato curioso a nivel sociológico y cultural, le diré que cuando en mis clases a los alumnos de la Licenciatura de Bioquímica les indico que ninguna leche artificial contiene anticuerpos y que la única manera que tiene un bebé humano de inmunizarse en sus primeros meses es a través de la lactancia materna, todos se quedan asombrados, no dan crédito. Aun sabiendo que los anticuerpos han de conservarse en frío y nunca se ha visto leche artificial que se venda en frío. Una prueba año tras año de la desinformación reinante a este tema que tiene la sociedad.

Sistema digestivo: la leche materna contiene proteínas y otras moléculas altamente específicas humanas para el desarrollo y la maduración de la flora intestinal. Este hecho también está en relación con el anterior punto, ya que el intestino necesita de una flora intestinal adecuada para que pueda ser una barrera efectiva contra gérmenes infecciosos (además de síntesis de vitamina K): http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/20450531
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/20105662

Más relacionada con el sistema endocrino está la protección que ofrece la lactancia materna frente a la aparición y desarrollo de diabetes en los niños: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/16137119

Sistema neurológico: mucho habría aquí que exponer sobre los beneficios de la lactancia materna sobre la maduración del sistema neurológico. Y en este caso particular, no sólo hablo de la leche materna, sino de la lactancia materna de manera integral, donde incluyo el famoso y demonizado vínculo materno, el apego madre-hijo (inmaduro, recordemos) y por supuesto la leche materna. Que los seres humanos recién nacidos necesitan apego procedente de una figura materna (madre o nodriza) es algo ya tan demostrado desde multitud de disciplinas (sociología, antropología, psicología, psiquiatría, pediatría, fisiología, etc.) que no hace falta que yo añada nada más, salvo quizá las referencias bibliográficas obligadas y pertinentes para que usted pueda comprobarlo:
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/9363425
http://www.prematuros.cl/cursos/cursolactanciapuertomontt/apegopinto.htm
http://ojana.wordpress.com/2010/07/30/eduardo-punset-la-crianza-y-el-bienestar-de-la-sociedad_el-abandono-del-bebe-en-la-cuna-es-comparable-al-desamor-en-el-adulto

Además, la leche materna contiene aminoácidos específicos para cada momento del día (aprovecho para indicarle que la composición de la leche materna cambia a lo largo del día, de las semanas, los meses y los años, adaptándose específicamente a las demandas de cada lactante en particular. (No me diga usted que eso no es biológicamente excelente, y que ser capaces de eso no es motivo de orgullo y satisfacción).

En este sentido, la leche materna precipita la maduración del sistema neurológico, puesto que ayuda a crear un correcto ritmo circadiano, y muy señor mío, créame cuando le digo que los niños amamantados y sanos duermen infinitamente mejor y más tiempo que los niños alimentados con leche de vaca deshidratada e hiperproteica, y sus mamás también. No hay que salir de la cama, no hay que despertarse del todo, no hay que preparar nada, simplemente hay que acercar el pecho a la boca de tu bebé y dejarle que beba, coma o se tranquilice.

Nada tan fácil fue nunca tan beneficioso.
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/15384564

Sistema óseo: Está demostrado que la biodisponibilidad y absorción de calcio y fósforo (imprescindibles en la maduración para el sistema óseo y formación de tejido óseo) de la leche materna es mucho mayor que las de la leche artificial.
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/1603633

En definitiva, la leche materna es absolutamente fundamental para la maduración completa de los bebés humanos, y quien diga lo contrario, está mintiendo bien por ignorancia o bien por maldad.

4.- Soy una mujer trabajadora, como todas mis amigas que dan el pecho, como mi madre lo fue cuando me dio el pecho, como tantos cientos de miles de mujeres en España que dan el pecho, como tantos millones de mujeres en el mundo que dan el pecho. Y sí, yo me he extraído leche en mi trabajo porque podía. Y si no hubiera podido, tampoco hubiera dejado de dar el pecho, puesto que se puede mantener cualquier toma del día, porque siempre es buena por poca que sea. La glándula mamaria se adapta en su producción de secreción láctea a la demanda que hace el bebé mediante la succión efectiva.

Y sí, he visto mi carrera enlentecida.

Ante esto, dos apuntes: 1) esto es precisamente lo que debemos cambiar, no dejar de dar el pecho. ¿Si te duele la cabeza te cortas la cabeza? Pues si tu carrera se resiente por dar el pecho, la solución no es dejar de dárselo, sino luchar contra esa injusticia.

2) Mi carrera se ha enlentecido, sí, pero también se hubiera enlentecido si no hubiera dado el pecho, porque lo que ha afectado a mi carrera es la mismísima MATERNIDAD. A mi carrera, a mi vida, a mi familia, a mis valores, a mis prioridades, a mi ocio, a toda yo. Y así es como debe ser, porque un hijo no es una prenda de ropa, ni una película, ni algo que le pasa a otra persona. Cuando te pasa a ti, ha de afectarte en todas las facetas, has de vivirlo como lo que es, una de las experiencias más maravillosas del mundo, si no la más. Y puedo decir más, para muchos padres (sobre todo los que se implican en la crianza), la PATERNIDAD también les afecta de manera radical en su carrera y en sus vidas.

5.- Vayamos pues, rebatiendo punto por punto todas las “desventajas” de la lactancia materna que aparecen tan alegremente en el reportaje, sin ningún rigor científico, ninguna referencia bibliográfica ni ningún sentido común:

-“Puede acarrear problemas de salud para la madre como pechos obstruidos, pezones agrietados, candidiasis e incluso mastitis. Aumenta el riesgo por depresión post-parto debido a la falta de descanso de la madre:”

Parafraseándoles a ustedes, la cosa quedaría así: La lactancia artificial puede acarrear problemas de salud para el bebé, como insuficiencia inmunológica, gastroenteritis recurrentes por falta de flora intestinal correctamente desarrollada, otros síndromes infecciosos del tipo de otitis, conjuntivitis, etc. e incluso el síndrome de estrés post-traumático debido a falta de apego con su madre. Aumenta el riesgo por depresión post-parto debido a la falta de descanso de la madre ya que ha de levantarse a preparar el biberón y dárselo como mínimo sentada, de manera que se despeja completamente cada vez que su hijo requiera alimento. Dando teta, a veces ni abres los ojos, levantas un brazo y barra libre para tu hijo.

-“La madre lactante debe ingerir 500 calorías extras al día, ya que la producción de leche implica un mayor esfuerzo metabólico. La mujer debe llevar una dieta muy completa, equilibrada y rica en vitaminas y ácido fólico: ”

No hay absolutamente ningún estudio científico ni riguroso que apoye la primera afirmación de esta frase, sobre todo en mujeres bien alimentadas sanas. Más bien al contrario. Pero aunque así fuera, ¿qué hay de malo en ingerir 500 calorías más al día si se van a invertir en convertirlas milagrosamente en una secreción biológica y necesaria? Siempre quejándonos de que no podemos comer, y cuando podemos, no queremos, ni siquiera sabiendo que va destinado a alimentar a un hijo. Y respecto a la segunda frase, SIEMPRE habría que llevar una dieta muy completa, equilibrada y rica en vitaminas (el ácido fólico TAMBIÉN es una vitamina, ¿no lo sabían? Seguimos con la desinformación….).

-“Se debe vigilar la ingestión de cualquier tipo de medicamentos, ya que los componentes de algunos fármacos pasan a través de la leche:”

http://www.e-lactancia.org/ Página web del Servicio de Pediatría del Hospital de Denia (Alicante, España) dedicada a la compatibilidad de la lactancia materna con medicamentos y otros productos. Un rápido vistazo a esta magnífica página web y verán ustedes que la inmensa mayoría de los medicamentos son seguros durante la lactancia materna.

-“A las mujeres con trastornos como hipotiroidismo, enfermedades de los pechos, pezón plano o ausencia de leche les resultará muy complicado amamantar a sus hijos:”

Amamantar con hipotiroidismo:
http://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1111/j.1365-2265.1989.tb01283.x/abstract.

Madres tratadas con medicación para el hipotiroidismo también pueden dar de mamar: http://pediatrics.aappublications.org/cgi/content/full/108/3/776?maxtoshow=&HITS=10&hits=10&RESULTFORMAT=1&title=milk&andorexacttitle=and&andorexacttitleabs=and&andorexactfulltext=and&searchid=1093796056642_3090&stored_search=&FIRSTINDEX=0&sortspec=relevance&fdate=1/1/2001&tdate=12/31/2001&journalcode=pediatrics

¿Enfermedades de los pechos? ¿a qué se refieren? ¿carcinomas? ¿mastectomías? ¿bultitos?

A propósito, tanto con implantes de silicona como con mamoplastias reductoras, se puede amamantar: http://www.breastimplants4you.com/breast_feeding_complications.htm
http://bfar.org/possible-reduction.shtml .

Pezón plano: se soluciona inmediatamente con la succión inicial de cualquier bebé a término; y si es prematuro y no succiona bien, se compra una un extractor de pezones que lo único que hace es succionar un poquito para que salga el pezón y así facilitar el agarre del bebé a él.

¿Ausencia de leche? ¿Se refieren a la rarísima enfermedad de la hipogalactia? Porque verdaderamente es muy rara. Todas las mujeres sanas poseemos glándulas mamarias con capacidad para producir leche, al igual que un páncreas que secreta insulina, un riñón que fabrica aldosterona, un hígado que metaboliza los hidratos de carbono con multitud de secreciones enzimáticas, etc. Las tetas funcionan, señores, y si no funcionan, significa que se está enferma.

-“Puede ser muy difícil de compaginar con la vida laboral. La leche puede extraerse y congelarse, pero es un procedimiento engorroso y hace que el niño se acostumbre al biberón y pueda rechazar el pecho”

Insisto, tan difícil de compaginar con la vida laboral es la lactancia materna como lo son el gimnasio, el pádel, el ocio y mantener las amistades. Todo es cuestión de organizarse en la vida, para esto y para todo. Si se puede extraer leche en el lugar de trabajo, se hace, y si no se puede o no se quiere, se mantiene la lactancia materna con las tomas que se quieran. Les aseguro a ustedes que es perfectamente posible y, es más, llegar a casa y amamantar a tu bebé puede ser una excelente manera de reducir el estrés diario, tanto para la mamá como para el bebé.

Respecto a acostumbrarse al biberón, los bebés alimentados con lactancia materna exclusiva durante sus primeros 4 meses de vida (duración de la baja maternal en España), no tienen problemas para diferenciar perfectamente el biberón del chupete y de la teta. Ellos saben muy bien, por puro instinto natural, que cuando se les ofrece pecho para comer, es infinitamente mejor y más reconfortante que el biberón.

Recomendaciones del NIH (National Institutes of Health) de EE.UU. para las madres lactantes trabajadoras: http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/news/fullstory_104184.html

Y respecto al perfil profesional y nivel de educación de las madres lactantes, aquí tiene usted un estudio, publicado en la revista científica Pediatrics (Publicación Oficial de la Academia Americana de Pediatría), donde uno de los datos que presenta, por ejemplo, es que las madres más altamente formadas deciden dar el pecho en un porcentaje muy superior a aquél de las madres con menos estudios http://pediatrics.aappublications.org/cgi/content/full/123/6/e1017

Entre mis conocidas y amigas que damos el pecho, además de yo misma, hay Licenciadas en Arquitectura, en Ingeniería, en Ciencias Físicas, en Derecho, etc. Y les aseguro, a usted y a la Sra Carmen Machado, que somos tan profesionales como la que más, pero la diferencia es que afrontamos la maternidad como algo natural, no como un “impedimento” a nuestra carrera.

-“Deja únicamente en manos de la mujer la responsabilidad de la crianza. Si la mujer se queda en casa, el alejamiento del mundo laboral puede traerle dificultades al reincorporarse o para ser promocionada”:

De todos los argumentos, este sin duda es el más falaz. La crianza no es sólo la lactancia materna. El padre apoya, ayuda y se encarga de muchas cosas más relacionadas con la crianza de un hijo. Hablamos de juegos, higiene, ocio, paseos, caricias…tantas y tantas cosas que un padre puede y debe hacer. Pero señores, ellos no tienen glándulas mamarias productoras de leche humana, NO LAS TIENEN, así que, en principio, no están diseñados para alimentar a su bebé. Esto es un hecho, se asuma o no. Alimentar a un bebé humano con leche de vaca deshidratada e hiperproteica solamente para que el padre pueda participar en la alimentación de su hijo es una estupidez de tal calibre que atenta contra todo sentido común, además de una aberración biológica y fisiológica.

Respecto al alejamiento del mundo laboral, vuelta el burro al monte. La baja maternal de 4 meses supone un alejamiento del mundo laboral tanto si se amamanta como si se da leche artificial. Por lo tanto las dificultades para la reincorporación al mundo laboral o para las promociones, las ocasionan los 4 meses de baja maternal, no la lactancia materna. Y en este sentido, ¿pasa la solución por no tener hijos? Este es otro debate, desde luego.

En definitiva, creo que ha quedado patente que todos los inconvenientes que la periodista ha reflejado en su artículo son opiniones, infundadas y subjetivas. De toda la falta de rigor periodístico y científico que se destila de este artículo, estas desventajas ilustradas son una muy buena muestra de que esta mujer no se ha preparado lo más mínimo en el tema que la ocupa.

6.- Respecto a la OMS, les recuerdo que son las siglas de la ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD. Es decir, las recomendaciones de la OMS están dictadas para favorecer la salud de la humanidad. Negar o poner en duda dichas recomendaciones, además de un claro atentado contra la salud pública, es un intento de desprestigiar a esta organización, lo cual me parece que habla por sí mismo. ¿Sabe la periodista más que la OMS? ¿Cómo se atreve a dudar de las recomendaciones que da la OMS? Es inaudito, y que usted apoye este artículo publicándolo, créame que tampoco le deja en muy buen lugar, ni humano ni profesional.

7.- SER AMAMANTADO ES UN DERECHO INALIENABLE DE TODO NIÑO.

No lo digo yo, lo dijo afortunadamente UNICEF:
http://www.unicef.cl/centrodoc/ficha.php?id=6.

Como ejemplo, en el Estado de Misissippi existe una ley, aprobada en 2006, que protege al bebé cuando quiere ser amamantado. Esta ley da derecho a la madre a dar de mamar a su bebé en público y en cualquier lugar, y al bebé a ser amamantado cuándo y dónde quiera. Asimismo, todos los empleadores deben permitir que sus trabajadoras puedan extraerse la leche del pecho durante la jornada laboral, y las guarderías deben apoyar la práctica de dar de mamar al niño: http://msdh.ms.gov/msdhsite/_static/resources/2066.pdf

Existen muchos más ejemplos en todo el mundo que dan buena cuenta de lo importante que es mantener intacto ese derecho que tienen los niños a ser amamantados, y cuán injusto e injustificable resulta dejar de hacerlo sin una razón médica para ello.

8.- Apuntes menores:

1) En cuanto a las declaraciones de la abogada y periodista Lidia Falcón: afirma que las campañas a favor de la lactancia materna son falsas. Pues bien, mucho más falso es decir que lo mismo da alimentar a un bebé con lactancia materna que con lactancia artificial. Eso sí que es, desde un punto de vista médico, completamente falso, como se puede comprobar a lo largo de toda esta carta. Y nada tienen que ver los beneficios y derechos sociales de la mujer con amamantar, absolutamente nada señora. ¿Y dónde deja usted el derecho del niño o la niña a ser amamantado? ¿Por debajo de los derechos sociales supuestamente vejados de las mujeres?

En otro párrafo habla de ¿campañas a favor de la lactancia materna supuestamente científicas? No señora, campañas rigurosamente científicas ¡Estudie! ¿Que no se habla de la salud de la madre?

Precisamente amamantar es lo mejor que puede hacer una madre por su salud en cuanto a

-osteoporosis (http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/8225744
– desarrollo de diabetes (http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/20800156
-aparición de brotes en enfermas de esclerosis múltiple (http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/19506118
e incluso riesgos cardiovasculares (http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/19384111

2) La lactancia materna no implica “volver a casa”. Se pongan ustedes como se pongan, lo quieran defender como sea, pero no, insisto, la lactancia materna no implica ni volver a casa, ni no trabajar, ni encargarse exclusivamente de la crianza de los hijos ni nada remotamente parecido.

3) Respecto a las tallas que se alcanzan en diferentes lugares del mundo, y su intento de relacionarlas con la lactancia materna, la Sra Lidia Falcón establece una generalización con tan absoluta falta de criterio que realmente asusta. Vamos a ver, el resultado de la talla que alcanza una población, de media, es el resultado de multitud de factores: desde una alimentación correcta y equilibrada, hasta consideraciones genéticas poblacionales, pasando por diferentes estilos de vida de cada país. Decir que la población africana es más bajita que la europea, y que eso se debe a que toman más lactancia materna es una estupidez. ¿No será debido a la desnutrición generalizada?

Pero también podría decirle que los suecos, por ejemplo, son más altos que los españoles, y además que el porcentaje de madres que practican lactancia materna prolongada allí (con apoyos de agencias gubernamentales y empresarios y empleadores) es muy superior que en España. Si quiere, establezca usted misma la relación.

4) Por último, por qué no mencionar también que la lactancia materna ofrece enormes beneficios económicos (tanto a nivel familiar como macroeconómico –menor gasto sanitario para atender a lactantes enfermos-) y medioambientales (no genera residuos de ningún tipo), de manera que ayuda a la implantación del Desarrollo Sostenible.

Sin más que añadir, y agradeciéndole de antemano su interés, su tiempo y sus disculpas, reciba un muy cordial saludo.

Dra. Mª del Carmen Iglesias de la Cruz.

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Amamantar

En qué extraño mundo vivimos en el que las madres que desean amamantar tienen que defender su opción de crianza. ¿Acaso hay algo más natural para un mamífero que amamantar a su cria?

Dejando de lado feminismos y machismos, dejando de lado cualquier parte racional que rodea al ser humano, si algo somos es animales, racionales por supuesto, aunque a menudo, cada vez más a menudo dude de la validez de ese raciocinio y me decante más por una vuelta a nuestro instinto, a nuestro estado más salvaje, porque parece que desde allí volvemos a nuestra verdadera esencia, y los animales, los mamíferos en concreto tienen la capacidad y la fortuna de poder amamantar a sus crías. Su naturaleza les ha dotado de unas glandulas mamarias que producen la mejor leche que sus crías puedan tomar, por la sencilla razón de que es la que está destinada para ello. Cualquier otra leche por buena que sea será siempre de inferior calidad. Y esto no es discutible, esto es así y nadie a estas alturas se atreve a decir lo contrario. O sí, algunos ilusos que sin comprobar sus informaciones se ponen a escribir artículos en diarios de tirada nacional. Dar de mamar, no tiene nada que ver con el feminismo neo, post, o con el machismo, dar de mamar es una acto natural, una parte más de la vida, y quien no lo entienda así ….bien, no voy a discutir….

Como somos humanos y en nuestra naturaleza está investigar y crear cosas nuevas, inventamos la leche artificial, un sucedaneo de leche materna,  esta claro que cumple la función de alimentar a los bebés, pero siempre el original será mejor, entre otras cosas porque todavía no se han llegado a saber todos los componentes de la leche materna, porque no se puede utilizar leche artificial como antibiótico natural igual que lo hace la leche materna, ni es una vacuna como es la leche materna y porque diría que la leche artificial está lejos de ser un alimento vivo, que se va modificando a lo largo de la vida del lactante.

Cada madre, cada familia tiene derecho a escoger un tipo de alimentación u otro, me gustaría creer que las madres que escogen la opción del biberón lo hacen desde una posición de total información, pero me consta que no es así, y las pobres madres al sentirse en entredicho, al pisar en falso se sienten atacadas, ninguna novedad , porque al ser madre hagas lo que hagas, encontraras ataques por donde quiera que vayas. Si de verdad se escogiese la leche artificial desde la información, no tendría nada que decir al respecto, no defendería la lactancia materna, no haría falta. Pero la defiendo.

Porque dar de mamar es :

El mejor regalo que le puedes dar a tu hijo.

El mejor regalo que te puedes dar a ti

Momentos únicos de intimidad entre tu y tu bebé ( y no, lo siento, no es lo mismo cuando das un biberón)

Un placer, depende de ti el sesgo que le quieras dar.

Y estoy segura que las que dais el pecho, la teta, como queráis decirle encontrareis mil razones más.

Amamantar es un regalo, igual que concebir, igual que poder criar a tu hijo. Preguntad a las madres que no pueden concebir si no les parecen vuestros embarazos milagrosos. Amamantar es un regalo para madre y bebé, porqué cuesta tanto hacer lo natural en esta sociedad. Porque algo que no debería molestar molesta. Porque parece que si algo es gratis es peor. Las empresas se forran a nuestra costa y en vez de molestarnos, les damos la razón. No señores, no, su leche no es la mejor.

La mejor leche es la de la madre de la criatura, la mejor leche es la que sale de nuestros pechos, de nuestras tetas, y no, no somos vacas, somos humanas, conscientes, madres que se preocupan de la alimentación y de la crianza de sus hijos y que les ofrecen el mejor producto del mercado, que casualmente es gratuito, que casualmente ayuda a protegerlos de las enfermedades y esa panacéa, ese néctar, esa bebida tan especial nace de nuestros pechos a demanda de nuestros hijos. Y no sacrificamos nada, porque nada sacrifica quien ofrece, quien regala y lo hace gustosa.

No, no soy una vaca, soy una madre humana con un bebé que no, no, no, no es un ternero, es como yo un humano.

 

 

¡¡Soy Lactivista!!

Pues sí, que le voy a hacer, lo soy. Mira, podía haber sido otra cosa, pero no, soy lactivista, sí, sí, definitivamente lo soy.

Igual es que sobrevive en mi un poco del espíritu rebelde de antaño, igual es por llevar la contra, o tal vez sí, sí, seguro que es, porque creo, firmemente creo que lo mejor para mi bebé es tomar teta de su madre cuanto más tiempo mejor.  Y como el hambre de un bebé no tiene horarios, ni se manifiesta necesariamente en lugares “convenientes”, y yo he perdido definitivamente la verguenza (será la edad), lo soy, soy: Lactivista , y a mucha honra :).

¿Qué es el lactivismo?

El lactivismo es la defensa del derecho del bebé/niño a ser amamantado y de la madre a amamantar, a demanda, en cualquier lugar, sin miradas ni comentarios de desaprobación y hasta que el niño lo desee.

A estas alturas ya os estaréis preguntando de donde sale este término, pues parece que es de uso “común” en inglés y que empieza a correr por la red, en círculos de crianza respetuosa, sea como sea, el logo ha llegado a mí a través de Enric Boix diseñador gráfico y padre defensor de la crianza respetuosa y de la lactancia continuada, está hecho a petición de Ileana de Tenemos tetas, que fue la primera que me habló de esta palabra.

Gracias Enric por crear este logo y por cederlo en la red. Desde su blog podéis descargaros la imagen, lo único que pide es que lo enlacéis a esta dirección para que se extienda por la red.

Me acaban de chivar que tenéis camisetas y chapas disponibles con el logo. Acabo de encargarme una 🙂

Escojo el equilibrio

 

La vida es un compendio de decisiones, de los caminos que escogimos en cada cruce y un universo de nuevas posibilidades a cada paso. Una nunca pierde la capacidad de sorprenderse a sí misma y de sí misma si se da permiso. Nada es inmutable, todo cambia, fluye, se mueve. Y en medio de todo esto, escojo el equilibrio.

Hay muchas, infinitas maneras de ser madre, tantas como madres hay en el mundo, porque la maternidad, siempre está teñida de una misma, sobre todo de esa “tu” que no te atrevías a mirar, que ni siquiera sabías que existía. Así un buen día después de tener a tu hijo por primera vez en brazos, o quizás unos meses después, justo cuando deberías reincorporarte al trabajo,  te encuentras colgando el maletin de la oficina, para ponerte un vestido, las dos cosas que siempre juraste que no harías. O no, lo que haces es incorporarte al trabajo con alegría y disfrutar de la vuelta a lo de antes que tanto has añorado y disfrutar de tu hijo intensamente a la vuelta de la jornada. Todo vale, no hay normas, todo es bueno si hay amor dispuesto a regalarse.

Ser madre y quedarme en casa fue para mi la elección natural, que no fácil. La luché, intenté ir en contra de lo que sentía, pero me dí cuenta que mis días no tenían sentido encerrada en un despacho, cuando los días de mi hijo los estaba disfrutando otra persona. Me di permiso al fin para ser feliz, y para hacer feliz a mi hijo. Para poder hacerlo, tuve que romper las ideas preconcebidas, tantas veces enarboladas como bandera por mi misma, “nunca, jamás seré una maruja”, “una mujer necesita de la vida profesional, para “ser” de verdad”, “me muero encerrada en casa”, “a los niños les va muy bien la guardería, se socializan”, “menos brazos, que se malacostumbran”. Me da hasta verguenza decir que esto era lo que pensaba, incluso estando embarazada lo pensaba. Sin duda el nacimiento de un hijo te cambia, en mi caso lo cambió todo, me metió en una lavadora con el programa de centrifugado encendido y la que salió es esta que ahora escribe.

Cuando tuve que reincorporarme al trabajo, después de retrasarme dos veces pidiéndo tímidas excedencias, con la guardería contratada y el corazón en un puño después de haber leído cosas sobre las diferentes maneras en que se forman las conexiones neuronales en un bebé, dependiendo del modo en que se cría en los tres primeros años, me planté en el grupo de lactancia, pidiendo por favor que alguien me dijera que no pasaba nada, que si llevaba al niño a la guardería era lo mismo que si me quedaba con él, y encontré…. silencio. No podían negarme la evidencia, era una decisión mía que estaba intentando tomar con los ojos velados, así que el primer día de trabajo, decidí que con quien tenía que estar era con mi hijo, era lo que me pedía el corazón, ohh ya sé, lo que te dicen es que te acostumbras, igual que se acostumbra el niño a la guardería, pero mira, la verdad es que NO quiero acostumbrarme, ni que mi hijo se acostumbre, quiero desde ya, darle las herramientas que estén a mi alcance para hacer de él alguien libre y capaz de pedir aquello que necesita y no un ser sumiso. Sí, lo sé, es mucho más díficil educar a un niño libre que a uno sumiso, pero lo asumo, lo asumimos los dos, su padre y yo.

Escojo el equilibrio y para mi el equilibrio está en dejarme oir la voz que me dice que esta vez gana el sentimiento, la emoción, y el placer de ver crecer a un niño, que ya, ahora, me ha enseñado más que nadie, más que ningún libro sobre mi misma. Aunque creo que éste es mi equilibrio y cada mujer, cada madre debe escucharse y dejarse hacer lo que el corazón le pida, sea quedarse en casa o compatibilizar ambas opciones, sólo desde nuestra plenitud, desde amarnos a nosotras mismas y permitirnos “ser” podremos arropar a nuestros hijos.

Y escojo el equilibrio de ser madre visible y mujer estupenda y absolutamente visible, abandonemos ya el mito de que la madre es “sólo” madre, y la mujer sexual “solo” mujer. Nada como la maternidad para tener un nuevo despertar sexual, para amarse, para sentirse a gusto dentro de un cuerpo mágico que es capaz de albergar y dar vida a otra vida, la maternidad es una parte más de nuestra sexualidad, bajemos a las madres de los altares, a nosotras  y a nuestras madres, las madres son mujeres, expléndidas y generosas mujeres, que merecen todo el gozo que sus cuerpos y ellas sean, seamos capaces de permitirnos.

Escojo el equilibrio de ser feliz, feliz en la maternidad, en la femineidad y en todo aquello que me hace ser quien soy.