Escojo el equilibrio

 

La vida es un compendio de decisiones, de los caminos que escogimos en cada cruce y un universo de nuevas posibilidades a cada paso. Una nunca pierde la capacidad de sorprenderse a sí misma y de sí misma si se da permiso. Nada es inmutable, todo cambia, fluye, se mueve. Y en medio de todo esto, escojo el equilibrio.

Hay muchas, infinitas maneras de ser madre, tantas como madres hay en el mundo, porque la maternidad, siempre está teñida de una misma, sobre todo de esa “tu” que no te atrevías a mirar, que ni siquiera sabías que existía. Así un buen día después de tener a tu hijo por primera vez en brazos, o quizás unos meses después, justo cuando deberías reincorporarte al trabajo,  te encuentras colgando el maletin de la oficina, para ponerte un vestido, las dos cosas que siempre juraste que no harías. O no, lo que haces es incorporarte al trabajo con alegría y disfrutar de la vuelta a lo de antes que tanto has añorado y disfrutar de tu hijo intensamente a la vuelta de la jornada. Todo vale, no hay normas, todo es bueno si hay amor dispuesto a regalarse.

Ser madre y quedarme en casa fue para mi la elección natural, que no fácil. La luché, intenté ir en contra de lo que sentía, pero me dí cuenta que mis días no tenían sentido encerrada en un despacho, cuando los días de mi hijo los estaba disfrutando otra persona. Me di permiso al fin para ser feliz, y para hacer feliz a mi hijo. Para poder hacerlo, tuve que romper las ideas preconcebidas, tantas veces enarboladas como bandera por mi misma, “nunca, jamás seré una maruja”, “una mujer necesita de la vida profesional, para “ser” de verdad”, “me muero encerrada en casa”, “a los niños les va muy bien la guardería, se socializan”, “menos brazos, que se malacostumbran”. Me da hasta verguenza decir que esto era lo que pensaba, incluso estando embarazada lo pensaba. Sin duda el nacimiento de un hijo te cambia, en mi caso lo cambió todo, me metió en una lavadora con el programa de centrifugado encendido y la que salió es esta que ahora escribe.

Cuando tuve que reincorporarme al trabajo, después de retrasarme dos veces pidiéndo tímidas excedencias, con la guardería contratada y el corazón en un puño después de haber leído cosas sobre las diferentes maneras en que se forman las conexiones neuronales en un bebé, dependiendo del modo en que se cría en los tres primeros años, me planté en el grupo de lactancia, pidiendo por favor que alguien me dijera que no pasaba nada, que si llevaba al niño a la guardería era lo mismo que si me quedaba con él, y encontré…. silencio. No podían negarme la evidencia, era una decisión mía que estaba intentando tomar con los ojos velados, así que el primer día de trabajo, decidí que con quien tenía que estar era con mi hijo, era lo que me pedía el corazón, ohh ya sé, lo que te dicen es que te acostumbras, igual que se acostumbra el niño a la guardería, pero mira, la verdad es que NO quiero acostumbrarme, ni que mi hijo se acostumbre, quiero desde ya, darle las herramientas que estén a mi alcance para hacer de él alguien libre y capaz de pedir aquello que necesita y no un ser sumiso. Sí, lo sé, es mucho más díficil educar a un niño libre que a uno sumiso, pero lo asumo, lo asumimos los dos, su padre y yo.

Escojo el equilibrio y para mi el equilibrio está en dejarme oir la voz que me dice que esta vez gana el sentimiento, la emoción, y el placer de ver crecer a un niño, que ya, ahora, me ha enseñado más que nadie, más que ningún libro sobre mi misma. Aunque creo que éste es mi equilibrio y cada mujer, cada madre debe escucharse y dejarse hacer lo que el corazón le pida, sea quedarse en casa o compatibilizar ambas opciones, sólo desde nuestra plenitud, desde amarnos a nosotras mismas y permitirnos “ser” podremos arropar a nuestros hijos.

Y escojo el equilibrio de ser madre visible y mujer estupenda y absolutamente visible, abandonemos ya el mito de que la madre es “sólo” madre, y la mujer sexual “solo” mujer. Nada como la maternidad para tener un nuevo despertar sexual, para amarse, para sentirse a gusto dentro de un cuerpo mágico que es capaz de albergar y dar vida a otra vida, la maternidad es una parte más de nuestra sexualidad, bajemos a las madres de los altares, a nosotras  y a nuestras madres, las madres son mujeres, expléndidas y generosas mujeres, que merecen todo el gozo que sus cuerpos y ellas sean, seamos capaces de permitirnos.

Escojo el equilibrio de ser feliz, feliz en la maternidad, en la femineidad y en todo aquello que me hace ser quien soy.

13 thoughts on “Escojo el equilibrio

  1. Me ha gustado mucho tu desnudez, y especialmente me ha llegado : “…pidiendo por favor que alguien me dijera que no pasaba nada, que si llevaba al niño a la guardería era lo mismo que si me quedaba con él, y encontré…. silencio….” Entiendo tu angustia, nadie debería plantearse esto…

    Un abrazo de otra mamá

  2. Me encanta tu escrito, lo sentí del corazón durante cada palabra y celebro que hayas seguido el llamado de tu alma y hayas actuado en consecuencia porque al igual que tú, creo que eso es lo que es mas sano hacer, más allá de la decisión tomada, el por qué de esa decisión y el como se asume es lo que hace en mi opinión, la diferencia, la conciencia.
    un abrazo cariñoso🙂

    1. Gracias!
      Bueno, en esta ocasión la vida no me dejó mucho margen de movimiento, la angustia era demasiado grande para saltármela🙂. Fue una buena decisión, estoy disfrutando cada momento, aunque es cierto que hay momentos y momentos🙂.
      Nada es fácil, ni seguir trabajando, ni quedarse en casa. Pero sigo escogiendo quedarme con mi hijo🙂.
      Un abrazo!!

  3. Enhorabuena por esa decisión meditada. Yo creo que lo importante es eso, hacer lo que uno quiere hacer, no dejarse llevar por lo que toca hacer o por lo que los demás esperan de tí…
    Un beso y bienvenida al equilibrio!😄

    1. ufff es que si te dejas llevar te volverías loca, porque cada uno dice una cosa diferente, no hay quien se aclare🙂. Y al final quien tiene que vivir mi vida soy yo🙂.
      Gracias!!
      Un abrazote!

  4. Ay! qué bonito, lo he leído a vuela pluma (pronto me uniré a mi nena en su sueño) pero me he quedado con lo más importante, qué verdades encierran los niños, esos que como tú dices se llevan nuestro “tú”.

  5. Lo leí hace unas semanas pero hasta hoy no he tenido tiempo de poder escribirte…. y lo hago para felicitarte por tus profundas palabras llenas de lo que muchas sentimos y hasta hace poco no hemos sido capaz de expresar………..personalmente me siento muy identificada por sentirme avergonzada de mis pensamientos antes de ser madre, inlcuso de estar embarazada ……… es increible lo que una persona puede cambiar cuando se abre a cosas nuevas….
    un beso y felicidades por el blog

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s