El intento

Esta es sin duda la ocupación más placentera y también la más costosa, una ocupación de 24 horas, en la que tu eres tu propia jefa y sin duda la más dura, mucho más que cualquier otro que tuvieras en un trabajo al uso. La labor de ser madre, tan mal vista, no remunerada, a menudo denostada, es una elección quisiera creer que siempre meditada, aunque me consta que no es así. Tenemos en las manos la más maravillosa arcilla, que crece de nosotras y a veces a pesar de nosotras, esa semilla que gestamos tiene desde el principio vida propia, y no siempre se acomoda a nuestros ritmos, y no siempre nosotras sabemos acomodarnos a los suyos, pero por ser los suyos no son menos importantes, por pertenecer a una persona pequeña no deben dejar de ser escuchados. Ultimamente leo bastante sobre crianza, y estos ultimos días vuelven a la carga en varios blogs sobre el famoso señor del sueño, famoso por “plagiar” un método ya conocido en EEUU, a veces pienso que en España no nos molestamos en leer un poco más allá, si así fuera, si leyeramos un poco más, la mayoría sabría que el creador de dicho método, hace ya años pidió disculpas, porque dicho método, al igual que por ejemplo la monitorización en los partos, fueron creados para casos puntuales, no para toooodos los niños.

Sí, los niños no duermen ocho horas seguidas, ni si le das pecho, ni si le das un biberón “cargado”, ni si le das un plato de fabada, ¿o acaso tu duermes mejor cuando tienes el estómago a rebosar?, los niños humanos nacen muy inmaduros, sus sistemas están por completar, y lo mismo ocurre con el sueño. A un niño no hay que “enseñarle” a dormir, ya sabe dormir, o acaso no hace más que dormir desde que nace, ¿qué hace un bebé?, mama y duerme  basicamente, entonces cómo este señor y otros señores y señoras se atreven a decir que el niño no sabe dormir, por supuesto que sabe, si hay algo en el mundo que un bebé sabe hacer es dormir, pero claro no duerme cuando tú quieres que duerma, pues verás, la solución es adaptarse, y sí, tú eres el adulto, tú eres el que sabe, pues duerme tu cuando el bebé lo demande, adaptate, no le pidas a un ser que acaba de aterrizar en el mundo que sea más adaptativo que tu. Ahhhh que molesta, molesta y ¿no sabes dormir a las once de la mañana?,no te preocupes, te acostumbrarás, solo falta un poco de práctica y cambiar tus viejas costumbres y no es para siempre, llegará un día en que querrás dormir a esa hora y tu bebé esté en plena actividad.

Ser madre, ser padres, es una tarea tan sencilla o tan complicada como queramos hacerla. A veces se me hace duro, pero sigo pensando que lo mejor que he hecho en el mundo es gestar y parir este hijo, es difícil no repetir roles, la manera en la que me criaron no tiene apenas nada que ver con el modo en que yo lo estoy haciendo, y a menudo entramos en conflicto, mi niña, mi adulta, mi hijo, mi madre, la gente de la calle, mis amigas, uff cuanta gente para opinar, pero al final siempre gana el instinto, porque sí, porque lo llevo dentro, porque la verdad está en nuestro ser más profundo, en el animal que somos, en nuestros sentimientos liberados de razones. Mi razón de ser, mi objetivo en la vida no es “sólo” ser madre, soy más cosas que madre, pero ahora, durante unos años sí que lo es, somos creadoras de vida, y no podemos reducir eso a nueve meses de maternidad, es complicado, o no, adaptar la vida, crear un nuevo modo de vivir, pero de eso se trataba, de crear un nuevo modo de vida, o si no, porque decidiste tener un hijo,¿ pensabas que con la gestación ya bastaba? ¿no te dijeron que la cosa continuaba?. Pues sí continúa y algunas decidimos ver cada nuevo paso, posponiendo el resto para más adelante, porque ahora, es sólo ahora.

Y en medio de todo esto, de mi querer estar a veces me quedo en el intento. Quisiera ser perfecta para él. No perder nunca la calma, no necesitar reposo cuando él está lleno de energía, pero a veces me quedo “solo” en el intento. A veces me traiciona el cansancio, la poca paciencia, mis propios miedos, mi inseguridad y estallo, y una vez lo hago me siento culpable y le pido disculpas y de nuevo con su sonrisa vuelve la calma.

Los intentos no son el modo de hacer las cosas, lo sé, los intentos no son nada, son querer y no hacer, pero que quereis soy humana y he decidido perdonarme, porque ya está bien de sentirnos culpables por todo y por todos, porque cuando las cosas se hacen desde el corazón desde el amor, una tiene todo el derecho de perdonarse, y si mi hijo en toda su sabiduría lo hace devolviendome una sonrisa cuando, trás la tormenta vienen mis lágrimas, no creo que nadie en el mundo pueda pedirme otra cosa. Ser madre es lo mejor que he sido, lo que me ha hecho mejor persona, lo que me ha hecho replantearme el mundo, lo que me ha devuelto la fe en mis hermanas, lo que me ha devuelto a mi centro y desde allí me vuelco de nuevo en la vida. Ser madre es la mejor tarea, aunque a veces, lo siento, me quede solo en el intento.

Raquel Tasa
29 de Noviembre 2010

 

Ver : “Dormir sin lágrimas” Rosa Jové

 

2 thoughts on “El intento

  1. yo intento cada dia ser mejor persona y lo intento por ellos porque les quiero ofrecer lo mejor de mi.quiero que sean felices a mi lado,pero muchas veces se queda en intentos,las circustancias personales, el ritmo de vidas o no se, me los impiden y no se o no puedo disfrutar de ellos y me da una rabia que no veas.mi objetivo en estos momentos de mi vida es ser buena madre y ser una madre feliz . es una epoca preciosa de la que me acordare muchas veces a lo largo de mi vida.quiero hacerlo bien

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