La fuerza de las madres

La maternidad nos abre un mundo nuevo a muchas de nosotras, nunca le estaré suficientemente agradecida a mi hijo por permitirme entrar en este lado del espejo, sin su ayuda no sé si hubiera sido capaz de atreverme a forjar una nueva yo.

En esta andadura en la que piso constantemente un cesped reconfontante y perfumado, aunque en ocasiones se torna piedra y me siento descalza, en este nuevo camino en el que me dejo guiar por mi hijo y por mis instintos más profundos, aqui, he encontrado mujeres que sé me acompañaran un buen trecho. Mujeres maravillosas, perfectas, diferentes todas, plenas, llenas de vida.

Me maravilla ver de todas lo atentas y amorosas que son con sus hijos, su capacidad de parar el tiempo y dedicar una sonrisa en medio de algo que alguien ajeno a la maternidad sin dudar llamaría caos absoluto, pero allí están ellas. En medio de lo que otros sentirían tormenta, ellas navegan en un espacio de calma, que se expande a su alrededor para dar cobijo a sus hijos. Me doy cuenta de cómo paran el tiempo, de cómo el mundo desaparece, de cómo esos niños sólo tienen ojos para sus madres y encuentran la seguridad que buscan para de nuevo alejarse saltanto y riendo remontando el vuelo, alzándose con la mirada atenta de sus madres, pero libres y alegres, riendo, jugando, mezclándose con otros niños.

Aprendo de ellas, de todas, cada una es diferente de la otra, y todas son perfectas en lo que son. Conozco una madre risueña, que se ríe de todo y sobre todo de ella, hasta de la situación más dura. Otra era muy triste y se reinventó para volverse juguetona. Otra es muy mística y nos encontramos en los cielos. Otra navega en la tierra y me habla de la seguridad. Otra me enseña el verdadero sentido del altruismo. Otra me acoge en sus palabras, me brinda apoyo y aprende a creer en ella misma y otra me brinda el caleidoscopio de mi misma con otra envoltura. Todas son ellas, todas son yo. Las quiero. Os quiero. Me quiero.

Me alegra haberos encontrado, me alegra que al habernos rozado hayamos aprendido cosas unas de otras. Estoy feliz por haberle devuelto a alguna la imagen real de ella misma, y feliz porque muchas de vosotras me habeis apoyado en cosas pequeñas o en otras grandes y también me habeis devuelto mi reflejo real.  Habeis estado allí. Me gusta mucho más este camino ahora que estais en él conmigo.

8 thoughts on “La fuerza de las madres

  1. Es hermoso, poderoso, conmovedor!!! comparto tu sentir, somos afortunadas de hacer parte de esta gran tribu, de encontrar en las reflexiones de unas y otras el camino hacia nuestra propia voz, de podernos nutrir entre todas, de regalarnos preguntas y también algunas certezas! gracias!!!

  2. En los momentos bajitos y de cierta soledad, cuando piensas que nunca harás las cosas bien porque es la décima vez del día en el que te pierdes en tus propios gritos, ¡Que alegría leer estas palabras! son como una brisa fresca, o un baño caliente………

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