Re inventarse

 

Durante estos dos años intensos, los más intensos de mi vida, en los que he visto nacer y crecer a mi hijo, a menudo he hablado de la maternidad como la oportunidad  inesperada de dar un cambio a la vida. Sin duda, ser madre es un cambio de estado tan profundo que da lugar a otros cambios. Pero requiere, de ciertas condiciones.
Siento que las mujeres somos unas privilegiadas, por el “simple” hecho de poder engendrar, albergar la vida y sentir cómo crece dentro de nosotras, por poder conectarnos como nadie más, con ese bebé que traemos al mundo y por lo mucho que nos puede dar ese recién nacido a nosotras…. si nos dejamos.
Mi vida anterior fue plena, no voy a decir lo contrario, en ocasiones absolutamente plena y gratificante, pero siempre sentí que podía haber más, que yo podía ser más, pero me escudaba en las costumbres, en los NO PUEDO, en mañana; cambiar cuesta aunque sepas que algo mejor te espera, cuesta, porque siempre está presente el miedo al fracaso, ese miedo que tan a fuego nos han grabado; cada vez que nos decían cuando explorábamos el mundo: “cuidado te vas a caer”, y efectivamente caíamos, empezamos a dudar de nosotros,  ¿no hubiera sido más fácil, no decir nada y estar allí para recogernos si realmente caíamos?. Recuerdo los brazos que me recogían pero también la amonestación velada, que a menudo se convertía en enfado: “vés, es que no me escuchas”. Y así cada vez más dóciles, más sumisos, más manejables.
Me esfuerzo en no decirle ese tipo de comentarios a mi hijo, y cada vez que se me escapan, me doy cuenta de lo fácil que es dejarse llevar por la fuerza de la costumbre, por lo que oiste, por lo que te dijeron, lo que te creíste. Nos hacemos adultos, arrastrando una gran carga que poco tiene que ver con quienes somos en realidad y mucho con nuestra infancia mal resuelta, nuestro yo real, sepultado entre la culpa de no ser quienes quisieron que fuéramos y el miedo a no ser quienes proyectamos ser.

Ser madre, te pone de nuevo allí donde dejaste todas esas cosas sin resolver,  vuelves a verte a cada rato, en cada palabra que le dices a tu propio hijo, reconociendo las que te dijeron a ti. Y ese es el momento de cambiarlas.
Esa es la gran condición para el cambio, ese es el momento en el que de nuevo miras a aquella niña que fuiste, sin querer, sale de una forma natural, te ves de nuevo en esa infancia desprotegida, y entonces escoges, escoges las palabras y los gestos que te dieron, o fabricas un nuevo camino para tu hijo. Como no hay pautas en esta nueva andadura y es más costosa por la falta de referentes,  a menudo vuelves a lo que conoces, con suerte te paras,  lo reconoces y vuelves de nuevo a lo que deseas crear. Con menos suerte, estallas, te miras y te reprochas y le pides perdón, fundiendo tus lágrimas con las suyas. Y cada vez que remodelas esa crianza, te estas remodelando a ti misma. Tu hijo es sin duda el mejor terapeuta, el mejor psicólogo que existe en el mundo y es sólo para ti. Juntos andaremos un camino que solo nosotros podemos construir.

Ahora, después de estos dos años, de haber estado inundada de oxitocina las veinticuatro horas del día, ahora que ya no hay tanta oxitocina flotando en mi, reivindico de nuevo, aunque de otro modo el re inventarme. Ahora me doy cuenta que hacerlo trás ser madre es relativamente fácil, tienes el tiempo; quieras o no, tu cuerpo te para, esas horas sentada en silencio disfrutando de que tu bebé se alimente de ti, son oro puro, todo ese tiempo en el que parece que no haces nada, te estás re inventando, te estás dando ese tiempo que nunca te diste, las prisas, el trabajo, la diversión, nunca antes tuviste tanto tiempo de “no hacer nada”, y ahora, con más ganas o con menos, te sientas y das la teta y cuando la oxitocina, la prolactina empiezan a pasearse por tu cuerpo, te relajas, miras a tu hijo con amor, inundandote nuevamente, y no hay nada en el mundo tan importante como ese instante de silencio, en el que milagrosamente te replanteas tus prioriodades y descubres que las cosas que parecían importantes, no solo no lo son, sino que a menudo carecen de sentido, y en ese estado de paz, en el que lo único que importa es AHORA, porque los niños tienen el gran poder de situarnos en el AHORA como nadie más, como ningún libro, desde esa paz serena que nunca antes habías atisbado a vislumbrar, te descubres diferente de como pensabas, descubres que una nueva fuerza te inunda, y que eres invencible, y a la vez tan vulnerable, y no te da miedo serlo, vivir así, sin coraza, sin miedo a llorar, a reir, a sonreir porque sí, andando con tu hijo anudado a ti en un fular por la calle, y luego, cuando de nuevo vuelves al mundo, tu escoges, re inventarte o continuar con aquella que fuiste.
Ahora, después de este tiempo pasado, me doy cuenta de que para mi, ser madre ha sido el detonante, la espoleta que ha hecho que cambie, pero que para otras mujeres será otra cosa, quizá no necesiten una emoción tan intensa, quizá tengan la suerte de empezar a re inventarse antes, mucho antes de ser madres, o quizás sean madres engendradoras de ideas, de proyectos, mujeres llenas de vida, las que te acompañan y te sostienen cuando el mundo nos parece hostil.

El hecho de ser madre, no te da una nueva identidad como madre, (ninguna mujer es “solo” madre) pero si que te da la oportunidad (si la tomas) de re inventarte como mujer;  una mujer madre,  no solo es madre, es muchas cosas, es un universo entero,  pero es cierto que si te atreves, si decides mirar al vacío sabiendo que la oxitocina hará más dulce cualquier paso que dés en adelante, descubrirás en ti una nueva mujer, más valiente, más segura, aún en sus dudas, una mujer que se atreverá a vivir la vida, como siempre quiso que fuera….. quizás no te haga falta, quizás todo estaba ya bien antes, quizás te dé miedo, quizás ni te lo plantees, no importa, al fin, todo está bien.

Para mi, ser madre ha sido la oportunidad que necesitaba, una manera casi siempre dulce… aunque también dolorosa de re inventarme.

Raquel Tasa
7 de noviembre de 2011

6 thoughts on “Re inventarse

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s