El puerperio no es como te lo contaron

 

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Puerperio feliz.El placer de Ser

Y porqué no. Porqué no vas a ser feliz en este momento especial de tu vida.

Es cierto, ser madre quizás no coincida con esa imagen idílica que te han contado o la que has visto en un instante de una peli romántica.
Ser madre es otra cosa, quizás sientas que llegar a casa con tu bebé, ese momento en el que abrís la puerta los tres va a ser el comienzo de una vida tranquila y relajada, no hay nada más suave y relajado que un bebé y de pronto unos días después miras y ves que toda la casa está revuelta, tú sin duchar, el bebé llora y estás agotada… pero si esto era muy fácil piensas, pero si es todo natural, debería ser todo mucho más fácil, soy yo, soy yo la que lo hace mal, nunca me dijeron, nunca me contaron que esto era tan complicado.

Respira, respira, coge a tu bebé en brazos, pasea para que encuentre ella/el también la calma, acomódate en el sofá, respira, respira, escucha esto en tu cabeza, todo está bien, lo estás haciendo bien, este bebé te escogió, vino a ti, tú eres la mejor madre que ese ser puede tener. Repítelo hasta que te lo creas. No es broma, no es una ilusión, es así, tú eres la mejor madre que puede tener.

Qué es lo que ocurre. Lo que pasa es que probablemente tenías falsas expectativas con respecto a lo que es quedarse en casa con un bebé recién nacido, a menudo pensamos que un bebé nos va a dejar mucho tiempo para nosotras, total sólo duerme, pero no es cierto. El trabajo de las madres es inmenso y el algo que se prolonga durante las 24 horas, no hay descanso para el almuerzo, ni sales del “despacho” a las 8 , jamás has tenido un trabajo tan intenso, ni lo volverás a tener.
Quizás tus amigas que siguen con su rutina diaria, de casa al trabajo y del trabajo a casa cuando vayan a visitarte te digan con una sonrisa la suerte que tienes de estar en casa sin hacer nada.  “¿Nada?”, lo sé, cuando oyes eso depende el estado emocional que te mueva en ese momento ( y ahora te parece que eres un saco de hormonas revueltas) puedes o ponerte a llorar o enfadarte muchísimo, ellas lo dicen con buena intención, si son mujeres que no han tenido hijos y no han vivido de cerca la maternidad de alguien,  no tienen la más mínima idea de por lo que estás pasando así que no se lo tomes en cuenta, al fin y al cabo es lo mismo que pensabas tu hace un “rato”.

Sí, la maternidad es cansada, agotadora y maravillosa….

Ahora que ya sabes lo cansada que es, puedes dejar ya de preocuparte por no ser lo“suficiente”, eres lo suficiente y mucho más.

CREÉTELO, de veras, eres mujer, eres madre y eres maravillosa, has albergado vida en tu interior y has traído esa vida al mundo.

Ahora mira a tu bebé y dime si no sientes que has hecho un milagro creando, gestando y dando paso a ese cuerpo perfecto, dulce, amoroso, que se acurruca entre tus brazos.

Raquel Tasa.
Doula, asesora de lactancia, puericultora.
Agosto 2016

En Octubre empieza el curso El puerperio feliz. El placer” . Si crees que puede serte de ayuda, estaré encantada de que nos conozcamos más.

Porque sí

 

 

teta

¿Porque das teta?  Porque sí, por placer, porque quiero, porque me da la gana.

Fin del artículo….

Así debería ser, así de fácil, no hay más explicación, más motivo, porque sí,  debería ser siempre la razón.
Resulta que además dar teta es :

Cómodo
Natural
Lo mejor
Previene el cancer
Ayuda al sistema inmunológico del bebé.
Previene la obesidad.
Ayuda a tu utero a contraerse
Relaja, tanto al bebé como a ti.
Ayuda a tu cuerpo a volver a su peso anterior.
…..

La verdad es que una da teta porque sí, porque te apetece, porque compartir tu cuerpo con tu bebé es un placer, sí un placer.
A veces no es tan fácil, a veces duele y hablo por experiencia y por la experiencia de otras madres que me han rodeado y a las que he tenido el placer de ayudar. Pero una vez superado el obstáculo que se interpone entre el placer de darte y tu bebé, la experiencia es realmente mágica.
Una de las mejores cosas que he vivido en la maternidad es dar teta, la mirada enamorada de ese bebé, que te mira entregado, la suave somnolencia que te embarga y que ayuda también a que tu bebé esté más relajado, el saber que vayas donde vayas tienes su comida a punto y junto con ella el remedio para todos los males, porque la teta sirve para alimentar, pero también para calmar el dolor, para consolar cuando no todo está bien, para dormir…. no conozco nada tan versátil y tan lleno de propiedades y sobretodo nada que exprese tanto amor, la cercanía, la entrega de dos seres humanos sin más, porque sí, porque el Universo os ha unido y vuestros cuerpos celebran esa unión.

Raquel Tasa
18 de Julio de 2016

Unete a la Maternidad Feliz para poder hablar, expresarte y sentir junto a otras madres.

 

 

 

 

Excursiones con Alletem – Grup de suport a la lactancia Sant Feliu de llobregat

Hoy me apetece mucho enseñaros esto, formo parte de una asociación que es un grupo de lactancia, dentro de poco hará un año que fue fundado y hace unas semanas hicimos algo que teníamos muchas ganas de poner en marcha, una excursión con niños y … con papás!!,

A veces las mamás vienen y después tienen que dejar de asistir al grupo por reincorporarse al trabajo, pero un sábado o un domingo es un buen dia para reencontrarnos todos y refrescar relaciones, que asistan además papás es un lujazo.

Lo pasamos muy bien saliendo y ya estamos deseando montar alguna más…. después de fiestas ?¿?¿?

Además nos han hecho un video muy bonito, que además tiene unas fotografías preciosas hechas por papás del grupo :). Espero que os guste 🙂

 

Ese antiguo compañero llamado deseo

A mi el parto me ha cambiado, ya nunca tengo ganas, además algo ha debido quedar mal por ahí, porque ni siquiera lubrico, y claro así, todavía apetece menos.

Hace poco una miga con un precioso bebé de ocho meses, me comentaba esto, y antes que ella otras mamás más o menos recientes me hacían confesiones parecidas y antes que ellas, yo también me preguntaba a dónde se había fugado mi deseo.

¡Bienvenidas al puerperio!. Noooo si ya hace mucho más de cuarenta días que nació mi hijo, sí, sí, lo sé, por eso no digo cuarentena, sino puerperio.

Cuando te hacen la revisión de los cuarenta días, te dicen que ya puedes tener relaciones sexuales, incluso te preguntan si usarás anticonceptivos y si lactarás, porque en ese caso, no todos valen. Y tu te quedas con el : Ya puede tener relaciones sexuales, como si eso fuera el pistoletazo de salida a tu “antigua vida sexual. Lo que no te dicen en esa visita es que si das el pecho probablemente no te apetezca un pimiento tener sexo y en caso de apetecerte seguramente no lubrificarás lo suficiente y así te quedas después confundida, en ocasiones un poco culpable y sin ganas de más.

Y claro, como de sexo no hablamos más que para lucir nuestras proezas, y mucho menos dentro del contexto de la maternidad, muchas madres empiezan a vivir esta etapa tiñéndola de dudas e incomprensión. No debemos olvidarnos de que la naturaleza es sabia y protege a sus pequeñas creaciones. Somos mamíferas y lo somos porque tenermos mamas y estamos “programadas” para amamantar a nuestros bebés, la hormona de la lactancia es la “prolactina”, esta hormona de amor maternal hace que tengamos leche y que nuestra atención se centre en el bebé, nos vincula con él, también inhibe la producción de dos de las hormonas habituales en la mujer estrógenos y progesterona, y en consecuencia el deseo sexual, y como efecto secundario la lubrificación vaginal, son escasos e incluso inexistentes.Porque durante ese periodo la naturaleza requiere que no vuelvas a quedarte embarazada para que toda tu atención esté  en el bebé.

Pero, seamos sinceras, así, entre nosotras, sin que nos oigan, en el fondo el sexo te interesa un carajo ahora mismo. Oh si, claro por supuesto, te sabe mal por tu pareja, eso es cierto, la verdad que para ellos debe ser un rollo, porque ellos están, están donde los puso la naturaleza y su pulsión sigue siendo la de procrear y para procrear hay que practicar sexo.

Así que aqui estamos nosotras, y allí estan ellos. Bien, pues acerquémonos.

No es esta la época en la que volverás a ser una fiera en la cama, pero sin duda te apetece sentirte querida, amada, bonita, te mueres porque él te diga que le gustas, que la maternidad te ha dado un “plus”, y te vé ahora más mujer, más femenina, incluso más sexi. Te encantaria que te rodeara con sus brazos y te acariciara suave, sin presiones, sin más, pues DÍSELO, hablale de tus necesidades, de como es ahora todo en tu cuerpo. Y dile que las cosas no volverán a ser lo que eran, pero que sin duda mejoraran pasado un tiempo, y dile, que le sigues viendo guapo, que te alegras de haberle elegido como compañero, dale las gracias por todos los vasos de agua que te ha puesto a mano mientras amamantabas a vuestro bebé sin que se lo pidieras, por cada detalle, por cada gesto que el cansancio no te ha dejado agradecer con un beso, dáselos luego, a destiempo, porque si, él también agradecerá ese reencuentro con la mujer que ama. Dile que te sigue gustando, que es el mejor padre que podrías desear para vuestro hijo, ellos también necesitan muestras de afecto  y puede que así poco a poco os vayais reencontrando como pareja.

Creo que en las clases pre-parto se debería dedicar un apartado a este tema. Sería genial, que otra persona, una profesional, con ambos delante lo dijera, le explicara a tu chico que de cuarenta dias nada, que vaya contando unos dos años, y que eso no significa que hayas dejado de quererlo, pero que ahora toca esto, y esto es el precioso niño que os ha nacido.

Así que dejaros de tonterias y aprovechar el embarazo, que durante el embarazo no solo no pasa nada, sino que es además beneficioso. 🙂

El intento

Esta es sin duda la ocupación más placentera y también la más costosa, una ocupación de 24 horas, en la que tu eres tu propia jefa y sin duda la más dura, mucho más que cualquier otro que tuvieras en un trabajo al uso. La labor de ser madre, tan mal vista, no remunerada, a menudo denostada, es una elección quisiera creer que siempre meditada, aunque me consta que no es así. Tenemos en las manos la más maravillosa arcilla, que crece de nosotras y a veces a pesar de nosotras, esa semilla que gestamos tiene desde el principio vida propia, y no siempre se acomoda a nuestros ritmos, y no siempre nosotras sabemos acomodarnos a los suyos, pero por ser los suyos no son menos importantes, por pertenecer a una persona pequeña no deben dejar de ser escuchados. Ultimamente leo bastante sobre crianza, y estos ultimos días vuelven a la carga en varios blogs sobre el famoso señor del sueño, famoso por “plagiar” un método ya conocido en EEUU, a veces pienso que en España no nos molestamos en leer un poco más allá, si así fuera, si leyeramos un poco más, la mayoría sabría que el creador de dicho método, hace ya años pidió disculpas, porque dicho método, al igual que por ejemplo la monitorización en los partos, fueron creados para casos puntuales, no para toooodos los niños.

Sí, los niños no duermen ocho horas seguidas, ni si le das pecho, ni si le das un biberón “cargado”, ni si le das un plato de fabada, ¿o acaso tu duermes mejor cuando tienes el estómago a rebosar?, los niños humanos nacen muy inmaduros, sus sistemas están por completar, y lo mismo ocurre con el sueño. A un niño no hay que “enseñarle” a dormir, ya sabe dormir, o acaso no hace más que dormir desde que nace, ¿qué hace un bebé?, mama y duerme  basicamente, entonces cómo este señor y otros señores y señoras se atreven a decir que el niño no sabe dormir, por supuesto que sabe, si hay algo en el mundo que un bebé sabe hacer es dormir, pero claro no duerme cuando tú quieres que duerma, pues verás, la solución es adaptarse, y sí, tú eres el adulto, tú eres el que sabe, pues duerme tu cuando el bebé lo demande, adaptate, no le pidas a un ser que acaba de aterrizar en el mundo que sea más adaptativo que tu. Ahhhh que molesta, molesta y ¿no sabes dormir a las once de la mañana?,no te preocupes, te acostumbrarás, solo falta un poco de práctica y cambiar tus viejas costumbres y no es para siempre, llegará un día en que querrás dormir a esa hora y tu bebé esté en plena actividad.

Ser madre, ser padres, es una tarea tan sencilla o tan complicada como queramos hacerla. A veces se me hace duro, pero sigo pensando que lo mejor que he hecho en el mundo es gestar y parir este hijo, es difícil no repetir roles, la manera en la que me criaron no tiene apenas nada que ver con el modo en que yo lo estoy haciendo, y a menudo entramos en conflicto, mi niña, mi adulta, mi hijo, mi madre, la gente de la calle, mis amigas, uff cuanta gente para opinar, pero al final siempre gana el instinto, porque sí, porque lo llevo dentro, porque la verdad está en nuestro ser más profundo, en el animal que somos, en nuestros sentimientos liberados de razones. Mi razón de ser, mi objetivo en la vida no es “sólo” ser madre, soy más cosas que madre, pero ahora, durante unos años sí que lo es, somos creadoras de vida, y no podemos reducir eso a nueve meses de maternidad, es complicado, o no, adaptar la vida, crear un nuevo modo de vivir, pero de eso se trataba, de crear un nuevo modo de vida, o si no, porque decidiste tener un hijo,¿ pensabas que con la gestación ya bastaba? ¿no te dijeron que la cosa continuaba?. Pues sí continúa y algunas decidimos ver cada nuevo paso, posponiendo el resto para más adelante, porque ahora, es sólo ahora.

Y en medio de todo esto, de mi querer estar a veces me quedo en el intento. Quisiera ser perfecta para él. No perder nunca la calma, no necesitar reposo cuando él está lleno de energía, pero a veces me quedo “solo” en el intento. A veces me traiciona el cansancio, la poca paciencia, mis propios miedos, mi inseguridad y estallo, y una vez lo hago me siento culpable y le pido disculpas y de nuevo con su sonrisa vuelve la calma.

Los intentos no son el modo de hacer las cosas, lo sé, los intentos no son nada, son querer y no hacer, pero que quereis soy humana y he decidido perdonarme, porque ya está bien de sentirnos culpables por todo y por todos, porque cuando las cosas se hacen desde el corazón desde el amor, una tiene todo el derecho de perdonarse, y si mi hijo en toda su sabiduría lo hace devolviendome una sonrisa cuando, trás la tormenta vienen mis lágrimas, no creo que nadie en el mundo pueda pedirme otra cosa. Ser madre es lo mejor que he sido, lo que me ha hecho mejor persona, lo que me ha hecho replantearme el mundo, lo que me ha devuelto la fe en mis hermanas, lo que me ha devuelto a mi centro y desde allí me vuelco de nuevo en la vida. Ser madre es la mejor tarea, aunque a veces, lo siento, me quede solo en el intento.

Raquel Tasa
29 de Noviembre 2010

 

Ver : “Dormir sin lágrimas” Rosa Jové